miércoles 4 de enero de 2012

El juego de espejos de Edith Grossman: un comentario crítico sobre sus visitas más recientes a New York University

Regresar al alma máter con los papeles invertidos, es decir, ya no como estudiante de posgrado sino como conferenciante y renombrada traductora resume los propósitos, así como el trasfondo de las visitas de Edith Grossman a New York University durante el pasado semestre. Los estudiantes del Taller de Traducción del Departamento de Español y Portugués tuvimos el doble privilegio de escuchar la presentación de Grossman en el King Juan Carlos Center (KJCC), mas tener un ‘encuentro cercano’ con la traductora en un aula de nuestro Departamento. Ambas actividades fueron celebradas para el mes de octubre y ofrecidas en inglés. En este artículo se comentará primero el evento en el KJCC y luego el ‘encuentro cercano’.
            Durante las visitas de Edith fue fácil notar la manera en que su rostro se iluminaba cuando ésta ahondaba sobre su gran pasión: el arte de la traducción. De hecho, ella se ha forjado una carrera brillante haciendo lo que más le gusta; no es menuda hazaña traducir textos como Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra, Beatus Ille de Antonio Muñoz Molina, Abril Rojo de Santiago Roncagliolo, o como su más reciente traducción publicada, Soledades de Luis de Góngora, con resultados excelentes. Por sus traducciones Grossman ha recibido premios del Queen Sofia Spanish Institute (2010), del American Academy of Arts and Letters (2008), la Ralph Manheim Medal for Translation otorgada por el PEN (2006), entre otros.
            La presentación efectuada el 13 de octubre en el KJCC giró en torno a la ya mencionada Soledades (titulada The Solitudes¹, para la versión de Grossman), así como al proceso de llevar al inglés una obra literaria escrita en español; dos lenguas tan disímiles. Como preámbulo, el estudiante doctoral Paulo de Souza, experto en Góngora, introdujo eficazmente el estilo, tendencias y datos biográficos del poeta, mas abundó sobre el periodo histórico en que vivió el mismo. Sin embargo, en su intervención, de Souza no exploró aspectos de la traducción de Soledades ni de la labor de Grossman durante los pasados años, lo que confundió al público.
            Por su parte, Grossman inició su conferencia refiriéndose a la invención de un ‘inglés gongoriano’, es decir, el transferir al inglés los signos del lenguaje gongoriano y trabajarlos hasta dar con la forma que más le beneficie a la traducción; hacerla fluir. Igualmente ella nos aconsejó excelentemente, a los lectores y traductores entre el público, a que definamos los estándares de percepción que usualmente le otorgamos a una palabra. Debemos considerar el reto adicional que encaró la traductora al trabajar con un texto escrito en un castellano de principios del siglo XVII (de 1613 a 1618) y compuesto de versos endecasílabos y heptasílabos. Acerca de Soledades, Edith dijo que ésta es “una épica del día a día en una poesía ‘cotidiana’ que trata de cosas, también cotidianas, que pasamos por alto”. Para ella, las Soledades hacen sentido: los poemas representan soledades en el sentido literal del término y la forma del lenguaje de los mismos aparta esta obra de las demás producidas en el mismo periodo histórico. Cabe señalar que Dámaso Alonso publicó una edición crítica del libro en cuestión en el 1927, volumen que la traductora utilizó como referencia.
Al explicar porqué decidió traducir Soledades, que según Grossman probablemente contiene dos de los poemas más difíciles que se han escrito, ella mencionó que durante sus años como estudiante de la Universidad de California en Berkley, solía reunirse con una amiga para traducir estos poemas con tal de entenderlos y profundizar en ellos. Este proceso fue como una revelación para Edith: nació su fascinación por las Soledades y descubrió lo que más tarde sería su oficio. Décadas después, en el 2009, Grossman obtendría la beca Guggenheim para traducir la obra.
¿Por qué Edith Grossman considera que las Soledades es un libro moderno? Para ella, dicho texto es la definición de la poética moderna y su complejidad. Góngora tomó todos los clichés de la época y los despojó de su sentimentalismo; de esta forma, el poeta escribió sobre escribir: poesía sobre poesía. ¿Qué más contemporáneo que esto? Las Soledades es un himno a la naturaleza –el autor lo escribió en el campo–. Esta obra es la cumbre poética de Luis de Góngora y a pesar de que la misma fue fuertemente atacada en su época los parnasianos, los simbolistas franceses y la Generación del ’27 luego se ocuparon de reivindicarla.
Edith considera que el ritmo es el corazón de la poesía; al traducir, ella hace lo posible por crear un reflejo del ritmo o experiencia de lectura similar a la del texto original. Entre la métrica española y la inglesa hay diferencias: en la española se cuentan las sílabas, en la inglesa las tensión silábica (o la falta de la misma) en una secuencia de pies. Para The Solitudes, la traductora hizo lo posible por incluir 7 y 11 sílabas en cada verso que las contenía en la versión original; sin embargo, no pudo incluir todas las rimas. A esto, Edith añadió que “cuando tienes que renunciar a la rima, mas accidentalmente creas una, ¡préndete de ella!”.  Según la traductora, es más fácil rimar en español y en italiano que en inglés; el poeta William Butler Yeats logra unas muy buenas rimas, pero es difícil lograrlas en la lengua inglesa. “En cuanto a The Solitudes, puedes confiar en la métrica, pero no en la rima,” confesó Grossman, quien hace lo posible por trabajar en sus traducciones los 7 días de la semana, por varias horas.  
En vida, Góngora fue una suerte de poeta esquizofrénico. Parte de su obra es de un estándar renacentista: canciones, baladas, versos tradicionales. Inicialmente, por su talento se le apodó “El hombre de luz”, mas al escribir Las soledades empezó a ser llamado “El hombre de la oscuridad”. Lope de Vega y Francisco de Quevedo, ambos contemporáneos suyos, le odiaban. Esto último fue en lo único que pudieron coincidir Lope de Vega y Quevedo, ya que ambos se atacaban constantemente.
 ¿Por qué es tan difícil traducir las Soledades de Luis de Góngora? De acuerdo con la traductora, el poeta impuso la sintaxis latina en sus versos, además, los poemas son bastante simbólicos y metafóricos –las metáforas son complejísimas y están entrelazadas–. Para ella, la propuesta de estos poemas consiste en invitar a una experiencia o crearla; su intención es formar un reflejo del mundo natural que él crea en su texto. Con esto último, los asistentes pudimos ver claramente otro tipo de reflejo, la similitud entre la creación y la traducción literaria. Ambos ejercicios suponen un reto de traslado: el poeta tiene que traducir sus sentimientos, es decir, buscar una manera de expresar lo inefable en palabras y el traductor tiene que traducir más que palabras, también lo que experimenta al leer el poema original.
Como traductora profesional, la impresión que causó Grossman durante la conferencia fue una de asertividad, valentía y determinación férrea; ella se mostró segura de las decisiones que tomó para su traducción aunque le pesó sacrificar algunos elementos de Soledades, como la mentada rima. Para adentrarnos en estos poemas de Góngora, Grossman sugiere que leamos en conjunto las frases que aparecen entre guiones, ya que las mismas conforman narraciones perfectas. Cabe destacar que a lo largo de la conferencia la traductora se esforzó por expresarse clara y amenamente.
El ‘encuentro cercano’ con Edith, tuvo lugar el 24 de octubre. La actividad resultó ser un diálogo entre ella y nosotros –los estudiantes y la profesora Mariela Dreyfus–, a partir de lo que le preguntábamos. La primera premisa fue sobre la diferencia entre traducir prosa y poesía. Para Grossman, ambas cosas pueden tener muchas similitudes; ciertos trabajos de ficción tienen una densidad, ritmo e intensidad propios del género poético. Ella confesó que traducir Cien años de soledad requirió el mismo esmero que un poemario. “Al trabajar con poesía y ficción tienes que fijarte en el ritmo y la precisión en el escogido de cada palabra del texto original para luego trasladar ese cuidado a tu traducción,” aconsejó nuestra invitada. Hace algunos años, luego de que Grossman terminara de traducir Don Quijote, ella comenzó a trabajar con textos latinoamericanos también.
Al traducir, Edith prefiere no comparar sus traducciones con otras de la misma obra ni leer libros de otros traductores (e.g., versiones previas de Don Quijote en inglés). “Cuando traduces, te ves obligado a optar por un lenguaje que esté acorde con el de la versión original. Sólo hay una opción para cada caso, no varias para el mismo. En tu versión del texto, a veces las palabras se simplifican,” afirmó la traductora y estoy de acuerdo. Sin embargo, ella considera que es importantísimo no dejar que el lenguaje de sus traducciones sea pobre o fácil; al tomar decisiones sobre sus versiones, Edith prefiere “depender del oído más que del ojo”. Me parece que esto último es un gran consejo, no sólo para los traductores, también para escritores. La mejor forma de lograr un buen ritmo en un texto es escuchándolo. Ella abunda sobre estos asuntos en el capítulo titulado “Translating Poetry” de su libro Why Translation Matters², un volumen que leímos y discutimos en el Taller.
De las diferencias lingüísticas entre el español y el inglés, Edith Grossman resaltó que el orden de las palabras de una oración en castellano puede ser muy flexible, mientras que en el idioma inglés el significado de las palabras depende del orden de las mismas (e.g., sujeto–verbo–objeto). Grossman intenta compensar “la sintaxis perdida” en sus traducciones al balancearlas con la inclusión de un
vocabulario excéntrico, como germanismos fuertes, no con latinismos. Me agrada que  a la hora de llevar un texto al inglés, Edith prefiera empezar a traducir una obra desde el principio de ésta y seguir trabajándola hasta el final, ya que esto un reflejo de la experiencia del lector.
En sus publicaciones, Grossman casi nunca incluye notas al calce. “Pasas
tanto tiempo trabajando en un texto que terminas profundizando en él más que nadie, así logras un entendimiento sobre ese trabajo. Cuando traduces algo, te casas con ese texto, es por esto que tienes que amarlo,” Edith afirmó sonrientemente.
La única forma de conocer a esta traductora es a través de todo lo que ésta traduce –leyendo al otro autor y a ella–. En este juego de espejos recae la importancia de amar el texto que se lleva de una lengua a otra. Para finalizar nuestro ‘encuentro cercano’, Edith Grossman enumeró los pasos a seguir para publicar una traducción. Primero, es menester comunicarse con la persona que posee los derechos de autor de la obra, cualquier casa editora seria revisará esto. Segundo, si el autor traducido no es conocido, entonces es necesario escribir una página sobre quién es éste y por qué debe ser publicada la traducción. Tercero, conseguir a un abogado que revise el contrato de publicación; no aventurarse a esto solo. Edith recomienda comenzar por publicar traducciones en revistas, de esta forma los editores te conocerán. 
Grossman, que suele ser solitaria en su forma de trabajar, tan solitaria que no habla con el autor de la obra que traduce sino hasta que termina su versión, fue atenta con nosotros y se cercioró de entender a cabalidad cada una de nuestras preguntas antes de contestarlas. A mi parecer, la comunicación constante con el autor durante el proceso de traducción es muy importante. Necesito entrar en contacto con el autor no sólo para aclarar dudas acerca del escrito, sino también para enterarme de aspectos del proceso de escritura y concepción de la propuesta de la versión original, ya que traducir una obra literaria es, de cierta forma, crear otra que a su vez sea un reflejo de la anterior. Lo que más valoré, tanto de la presentación en el KJCC como del ‘encuentro cercano’, fue la determinación que observé en el carácter de Grossman, una testarudez imprescindible a la hora realizar los proyectos que ella ha completado. Sin duda, ella es un ejemplo a seguir para aquellos que deseamos dedicarnos a lo que nos apasiona y poder atisbar nuestro reflejo en ello.



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¹de Góngora, Luis. The Solitudes. New York: Penguin Books, 2011.
²Grossman, Edith. Why Translation Matters. New Haven: Yale University Press, 2010.

sábado 31 de diciembre de 2011

Premiadas las letras al margen

Por Yolanda Arroyo Pizarro
Artículo publicado en la revista Cruce

Puerto Rico vive un momento histórico en las letras del país. El pasado jueves 15 de diciembre de 2011, en una ceremonia de copiosa asistencia, se llevó a cabo la entrega de los Premios PEN Club de Puerto Rico para las Mejores Obras Literarias publicadas en 2010. Luego de concluido el evento en el que se premiaron tres de mis proyectos (la novela Caparazones, la Antología Cachaperismos (2010) y el proyecto Revista Boreales), me di a la tarea de hacer un análisis sobre lo que allí había acontecido y me di cuenta de algo asombroso, algo digno de celebrar por todo lo alto: seis de las obras premiadas por los diferentes jurados pertenecen a escritores considerados para muchos como “escritores del margen”, entiéndase que vienen del pronunciamiento LGTBQ. La mayoría incluso abiertamente identificados como escritores gays o escritoras lesbianas. Si eso no es un logro de país, un logro de colectividad, un logro de gestoría cultural y literaria, de derechos igualitarios y de visibilidad, dígame alguien entonces ¿qué es?
Los autores que fueron notados por el jurado y que a su vez fueron laureados, integrando este extraordinario cambio de paradigma lo son: Luis Felipe Díaz, Premio Nacional de Ensayo por el libro De charcas, espejos, infantes y velorios; Luis Negrón con Mención de Honor en la categoría de Cuento por el libro Mundo Cruel;  Moisés Agosto y Karen Sevilla con Mención de Honor en la categoría de Poesía por los poemarios Inmunología Poética y El mal de los azares, respectivamente; las catorce escritoras de la Antología Cachaperismos 2010 en el renglón Reconocimiento a Antologías y Revistas; y la Mención de Honor obtenida por la novela de mi autoría Caparazones.



Un dato excepcional es que el Premio Nacional de Ensayo recayó nada más y nada menos que en la figura de un intelectual de primer orden, como lo es el insigne Dr. Luis Felipe Díaz, reconocido ensayista que en múltiples ocasiones permite que su alter ego, Liza Fernanda, lo acompañe (o sustituya) en los diferentes compromisos protocolares y oficiales en los que participa. El Dr. Luis Felipe Díaz es muy querido y respetado por la aportación tan medular que ha hecho y continua haciendo a la literatura de nuestro país a través de títulos como Modernidad, postmodernidad y tecnocultura actual, Semiótica, psicoanálisis y postmodernidad y La na(rra)ción en la literatura puertorriqueña. Además, es un incansable activista de los derechos gays.












Me consta que la efervescencia por la visibilidad en las letras de Puerto Rico es un trabajo arduo y diario que no mengua, que se caracteriza por el constante intento de difusión y de denuncia de aquellos escritores que tienen un compromiso social férreo. Otro ejemplo de ello es el inquebrantable apoyo que obtenemos de organizaciones como Yosoyelotro, dirigida por Jesús del Valle, amigo, gestor y activista puertorriqueño que desde su base en Madrid siempre echa una mano. Fue el propio Del Valle quien organizó la presentación de estreno de la novela Caparazones (edición de autor) en Barcelona, e hizo lo mismo con el poemario Inmunología poética de Moisés Agosto. Gracias a él se presentaron a editoriales españolas varios libros de autores LGBTQ lográndose un contrato con Egales (la más importante editorial de temática gay y lésbica en español) para publicar Caparazones en España y México.            
La ebullición es tal que ya, a estas alturas, tanto la novela Caparazones como el libro Mundo Cruel de Luis Negrón superan las tres re-ediciones y ambos poseen planes futuros de traducción a otros idiomas, multiplicando su alcance y los países de distribución. Por otro lado, tenemos a un Moisés Agosto que es un escritor de best sellers, pues sus libros se venden con un ritmo inmaculadamente fervoroso, allegándose a un público fiel que lo sigue y que lo espera, hasta tal punto que su conjunto de cuentos anterior permaneció en los primeros lugares de las listas de Amazon por varias semanas durante 2009. Muy parecida es la ejecución de la poesía de Karen Sevilla, que ya se va volviendo casi de culto; recibe invitaciones a congresos, participa en recitales al lado de grandes exponentes y hasta es objeto de homenaje por sus pares.
Imposible no pensar en el advenimiento de sellos editoriales a partir de esta particular necesidad de sabernos humanos en el otro. Editorial Erizo que dirige Ángel Antonio Ruiz y Editorial La Tuerca que lidera Max Chárriez han salido al paso y ya cuentan con un catálogo in crescendo, abarcador y de lo más ambicioso.
Las letras del margen poseen además exponentes importantes que desde hace mucho tiempo ya, dominan todo tipo de discurso escritural y cuyos nombres hacen temblar la tierra: Lilliana Ramos Collado, Alfredo Villanueva, Aixa Ardin Pauneto, David Caleb Acevedo, los propios Ángel Antonio Ruiz y Max Chárriez, Larry La Fountain-Stokes, Abniel Marat, Yoryie Irrizary, Nemir Matos Cintrón, Charlie Vázquez, Daniel Torres, y Luzma Umpierre que junto a Julio A. García Rosado, Abdiel Echevarría Cabán, Raquel Salas, Ricardo Santana, Rubén Rolando Solla y muchos más, van despuntando en presentaciones, puestas en escenas, los talleres de creación literaria, en las lecturas del Colectivo Homoerótica y hasta en las nuevas voces de literatura lésbica que se aglomeran para la secuela del proyecto Cachaperismos 2012. Para cubrir todos los flancos, es menester destacar incluso las próximas publicaciones de ópera prima que ya se cuajan, o sea, los tan esperados primeros libros de Chenoa Ochoa, Alexis G. Pedraza y Amárilis Pagán Jiménez que verán la luz en el siguiente año.
Necesariamente hay que reconciliar esta convulsión creativa con las gestiones culturales que se nutren desde un paralelo dimensional con la encomiable labor de Víctor González y Rafael Rojas desde el Puerto Rico Queer Film Fest y el Festival del Teatro del Tercer Amor en Coribantes, respectivamente.
Y nada de esto es poca cosa. Es la primera vez que en las letras puertorriqueñas se premian tantos trabajos de escritores orfebres de esta temática. Por supuesto que para haber sido premiados, han debido haberse concebido primero. Es decir, la publicación y divulgación de textos del margen LGTBQ es esencial. Libros muy bien hechos, minuciosamente elaborados, extraordinariamente redactados. Todo ello sin contar el resto de autores y libros, gays y lésbicos, que estoy al tanto contestaron la convocatoria de los Premios PEN Club, uniéndose a los más de 150 libros sometidos a evaluación. 
Por eso me reitero: Puerto Rico vive un momento histórico en las letras del país. Han sido premiadas de manera notable las letras del margen, las letras LGTBQ, las letras gays y lésbicas, las letras del otro, del yo, las letras de todos. Hemos iniciado una revolución y es posible, muy probable, que para las ceremonias futuras, celebremos también galardones en los primeros y segundos lugares, no solamente como finalistas o menciones. Para esto se requerirá un andamiaje de paridad que permita jurados de mente abierta, juicios más inclusivos, fallos sin prejuicios. No queremos trato especial, queremos trato justo. Queremos lo mismo porque hay talento. Porque hay arrojo y pasión. A buen entendedor, con pocas palabras tiene. En nuestro particular caso, muchas palabras tenemos. Quedan todos debidamente informados.

sábado 17 de diciembre de 2011

Comunicado: PEN Club de Puerto Rico Premiación mejores libros publicados en el 2010

En la ceremonia celebrada en la noche del jueves 15 de diciembre de 2011 en el Ateneo Puertorriqueño, dirigida por Johanny Vázquez Paz (maestra de ceremonias), Mairym Cruz Bernal (presidenta del PEN-PR)  y Ana María Fuster (secretaria general PEN-PR), se otorgaron los premios siguientes:
Ensayo
PREMIO NACIONAL
Luis Felipe Díaz
Título: De charcas, espejos, infantes y velorios - Isla Negra Editores
Primer Finalista
Zoe Jiménez Corretjer
Título: Lógicas del extravío - Ediciones Puerto. 



Cuento
PREMIO NACIONAL
Manolo Núñez Negrón
Título: El oficio del vértigo  - Publicaciones Puertorriqueñas
Mención de Honor:
Rubis Marilia Camacho
Titulo: Cuentos traidores - Ed. Mariana
Luis Negrón
Titulo: Mundo cruel  -  Ed. Agentes Catalíticos
 Literatura infantil-juvenil
PREMIO NACIONAL
Tina Casanova
Título: Pepe Gorras o el lío de Claudia y el Pelotas  - Ed. SM
Primer finalista
Isabel Arraiza-Arana
Titulo: La Escuelita Do-re misteriosa  - Ed. SM
Novela
(empate)
PREMIO NACIONAL
Maira Landa –Concierto para Leah  - Ed. Pasadizo
y
José Borges  Esta extraña tristeza - Ed. Terranova
Mención de honor
Yolanda Arroyo  - Caparazones - Ed. Boreales
Teatro
PREMIO NACIONAL
Aravind Enrique Adyanthaya - Las facultades / The Faculties - Ed. Concepci´On 8
AUTOR -
Poesía
PREMIO NACIONAL

Catulo o la infamia de Roma - Yván Silén - Ed. Terranova
Menciones de honor:
El mal de los azares - Karen Sevilla - Ed.  El Sótano 00931
Inmunología poética - Moisés Agosto - Colección Los Otros Cuerpos
Zozobra - Zuleika Pagán - Ed. Ferilibro
Miss Carrusel - Mirna Estrella Pérez - Ed.  El Sótano 00931
 Antologías
Reconocimiento especial  a Yolanda Arroyo por su gestión cultural y la publicación de antologías  como Cachaperismos y volumen antológico Revista Boreales.

viernes 16 de diciembre de 2011

No olviden que hoy, en el Bistro Godot (sala Beckett en Río Piedras), es el recital de poesía que la Sociedad de Poetas Vivos me ha dedicado. ¡Espero verlos a todos allí!

Ayer, mi primer libro, 'El mal de los azares' obtuvo una meción de honor del Premio Nacional de Poesía del PEN Club de Puerto Rico. Le dedico este logro a mi madre, por su apoyo incondicional durante estos últimos años. Fue hermoso tenerla sentada junto a mí durante la ceremonia, así como compartir con tantos amigos y demás gente linda en el Ateneo Puertorriqueño. ¡Felicidades a todos los premiados!

Cuando recibí mi certificado. Foto por Zulma Oliveras.

La talentosa escritora Yolanda Arroyo Pizarro y yo.  Foto por Zulma Oliveras.
Algunos de los Premiados y la presidenta del PEN–Puerto Rico, Mairym Cruz-Bernal (de pie, cuarta a la derecha). Foto por Zulma Oliveras

miércoles 7 de diciembre de 2011

Enmendado comunicado PEN-Club Puerto Rico anuncia Fallo del Certamen Anual a las mejores publicaciones y entrega de premios

COMUNICADO DE PRENSA

PEN CLUB DE PUERTO RICO ANUNCIA EL FALLO DE SU CERTAMEN LITERARIO Y LA CEREMONIA DE PREMIACION
Jueves 15  DE DICIEMBRE

San Juan, Puerto Rico, 5 de diciembre de 2011, El PEN Club de Puerto Rico y su Junta presidida por la poeta Mairym Cruz- Bernal junto a la escritora Ana María Fuster, Secretaria General, tienen el honor de anunciar el fallo de su Certamen Literario Anual, en esta ocasión para las Mejores Publicaciones Puertorriqueñas del 2010. La Junta del PEN-Puerto Rico se abstuvo de enviar sus libros a este certamen, para conservar la imagen prestigiosa de la organización.


Se consideraron las categorías de Novela, Cuento, Ensayo, Poesía, Literatura Infantil, entre más de 150 libros recibidos. Unos veinte libros fueron premiados por su calidad literaria, creatividad, originalidad, todas ya marcan un lugar de excelencia en la historia de la literatura puertorriqueña-universal.

La Ceremonia de entrega de premios literarios se celebrará el Jueves, 15 de diciembre, 6:30 PM en la sede del Ateneo Puertorriqueño en San Juan, Puerto Rico.


El PEN Club de Puerto Rico reafirma su solidaridad con el Ateneo de Puerto Rico por su ardua e incorruptible labor cultural y literaria desde 1876.

Los autores premiados en las diversas categorías son:

·      Moisés Agosto
·      Yván Silén
·      Karen Sevilla
·      Zuleika Pagán
·      Mirna Estrella Pérez
·      Yolanda Arroyo Pizarro
·      José  Borges
·      Zoe Jiménez Corretjer
·      Luis Felipe Díaz
·      Maira Landa
·      Rubis Marilia Camacho
·      Luis Negrón
·      Manolo Núñez Negrón
·      Isabel Arraiza-Arana
·      Tina Casanova
·      Aravind Enrique Adyanthaya

Durante la actividad de premiación se dará la lectura de los laudos. Los autores conocerán los premios que les han sido otorgados, además, se darán a conocer los títulos de sus libros. Los miembros de los diversos jurados, todos personas altamente capacitadas y de prestigio intelectual, se develarán en esta ceremonia. Se da la buena noticia de que se estarán vendiendo los libros ganadores durante la actividad, según la disponibilidad de sus editores.

Instamos a toda la comunidad a que asista y respalde este magno evento donde el PEN de Puerto Rico celebra y agasaja las letras puertorriqueñas.


Mairym Cruz-Bernal
Presidenta

Ana María Fuster
Secretaria General

787-307-4066     787-645-9533

domingo 6 de noviembre de 2011

El poeta como testigo, el poema como testimonio: la inmediatez de la voz poética y su efecto en 'Averno' y 'A Village Life' de Louise Glück

En su ensayo “The Dark Garage with Garbage: Louise Glück’s Structures”, el poeta y crítico estadounidense Stephen Burt resalta cómo la poeta y “su distancia de aquellos a quienes describe (ella incluida entre éstos) le permite verlos con fría agudeza; enamorarse de un poema de Glück conlleva empatizar con la amarga autoconsciencia que sus ‘arreglos esqueletales’ reflejan”¹.
Glück, nacida en 1943 en la ciudad de Nueva York pero criada en Long Island (EE. UU.), publicó su primer poemario, Firstborn, que le valió el Premio de la Academia de Poetas Americanos en 1968. A partir de esa primera entrega, hasta la más reciente, A Village Life en el 2009, ella se ha situado entre los poetas líricos contemporáneos más destacados de Norteamérica. Con 15 títulos de poesía en su haber, ha recibido tanto el favor de la crítica como el de los lectores.
En su obra, la poeta suele emplear un lenguaje sencillo y trabajar con estructuras complejas. Por ejemplo, en los poemarios en cuestión, Averno y A Village Life, las voces poéticas de cada poema se perciben como ecos, y en otras instancias como remolinos de voces que intentan retratar y dar testimonio de un lugar o experiencia: ciudad, aldea; superficie terrestre, bajos fondos; crepúsculo, alba. Dada la inmediatez con que las voces describen lo observado, el lector percibe la carga testimonial del texto, así como la sensación de una experiencia/lectura intimista.
Los temas predominantes de este par de libros son la mitología (Averno o Avernus es un pequeño lago de cráter en Nápoles que los antiguos romanos consideraban una entrada al submundo o infierno) y la vida aldeana. Algo que comparten los tonos y el yo poético de ambos volúmenes es la incesante exploración del espacio externo (e.g., la montaña) y del espacio interior (e.g., sujeto introspectivo). ¿Le es posible a un poema afirmarse a sí mismo, o es eso algo que le corresponde al lector cuando éste efectúa la lectura y se deja envolver por el tono o coherencia (no siempre necesaria) de un texto? Varios de estos poemas asumen el vacío que les rodea, ya sea de identidad o de espacio; cada yo se desdobla hasta asumir múltiples roles y presencias, así como cada espacio es poblado hasta por lo que inventa un ojo cegado por la neblina de la madrugada.
A veces el asombro y la ansiedad le ceden su lugar a la serenidad y la resignación. En los poemas de Glück hay un subtexto que gira según avanza nuestra lectura, también hay un efecto que perturba: describir con las palabras más sencillas aquello que hemos visto en un millar de ocasiones y que más que asombrarnos con él, lo asumimos, con las palabras que podría escoger un niño o alguien que desvela letra a letra el lenguaje de su entorno.


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¹ On Louise Glück: Change What You See. The University of Michigan Press, 2005. Colección de ensayos editada por Joanne Feit Diehl.

jueves 15 de septiembre de 2011

Cambio de fecha: El tejedor en... ¡MacNally Jackson Books!

Ojo: la presentación se ha movido para el viernes 23 de septiembre en McNally Jackson Books
Presiona en la imagen para agrandarla

lunes 5 de septiembre de 2011

Ipso facto


I.


Tras noches insomnes y jornadas interminables de estudio en la biblioteca (complementadas con DoubleShot Espressos, barras de granola, tesis, cigarrillos, universidad, egos…), he decidido encerrarme en casa por un par de días. Aunque todavía no he conseguido dormir, sí he podido avanzar la tesis y encontrar un poco de paz. En estos periodos de insomnio, suelo hablar involuntariamente en spanglish, emplear frases en latín, así como germanismos (no sé cuántos préstamos lingüísticos estaré inventando). La razón de estos 'trances' podría estar más allá de los desvelos, y hallarse en un trauma provocado por algún instructor o compañero de clases durante los años que cursé el pregrado. No recuerdo que yo hubiera sido tan vulnerable en esos tiempos, sin embargo…

Aparte de la sobredosis de cafeína y tabaco, en los pasados días también sufrí por los excesos de algunas personas con las que me topé. Egos jóvenes, doctos y con enormes aspiraciones literarias y culturales. Siempre con horror, he intentado verme reflejada en algunos de esos superyó, apenada por la incapacidad de ver claramente si, en efecto, puedo encontrarme en ellos. En el fin de semana fui detenida por uno de esos individuos con exceso de autoestima, coetáneo mío, otro estudiante graduado ojeroso y delgado como yo, en las afueras de la biblioteca de nuestra alma mater. El Übermensch se acercó para monologar sobre lo que él entendía por poesía. Aunque según el chico, no le gustaba hablar de dicho género ya que opinaba, tal como Gombrowicz, que ‘los poetas debían morir’. Tras dicho planteamiento, el monólogo fue cortado abruptamente con el comienzo de mi argumento ad hóminem. En adición, el chico ignoraba que yo conocía algunos poemas suyos, unas piezas publicadas en el blog de un amigo común entre nosotros. En esos textos era evidente que el autor estaba iniciándose en el género; eran poemas torpes (lo digo porque también los hago) e inmaduros (en ocasiones mis poemas también lo son). Argumenté que el mayor problema no radica en que ésas sean las características de los textos de un autor novel, si no que podría consistir en que la actitud de un escritor sea la mayor piedra de tropiezo para su obra. Tal consejo, dicho con facilidad y aplicado con extrema dificultad, me llevó a cuestionar cuántas veces, también, con el empeño ciego por trabajar, he terminado entorpeciéndo mi material; ésto ha sido evidente cada vez que he vuelto a añadir las comas o palabras que acababa de eliminar de un texto. 


El resto de la conversación duró lo que tres cigarrillos fumados en cadena por él. Cuando me disponía a entrar a la biblioteca, el compañero preguntó dónde y cómo ‘aprendí’ a escribir poemas. En las calles de Río Piedras y escuchando a los demás con tal de no saturarme de mí misma, contesté. Acto seguido, ya en el edificio, terminé la búsqueda de referencias por los anaqueles de libros y continué camino a casa con otro DoubleShot Espresso en mano.

II.

Por la tarde, un amigo escritor telefoneó desde una ciudad que me encantaría visitar. Él estuvo allí por unos días, hasta que finalizó el festival literario al que fue invitado. Estaba feliz y emocionado, dijo, momentos antes de realizar una perfomance, en un café como parte de su participación en el festival. Mi amigo iba actuar en conjunto con otro autor que no soporto como persona, pero a quien mi camarada adora; ambos se encontraban ya en el local.  

Luego de un malentendido que duró años entre el autor insufrible y yo, desistí del intento de aclarar las cosas entre nosotros. En torno a la escritura del susodicho, su modus operandi siempre me interesó; solía preguntarle a amistades, que este autor y yo teníamos en común, cosas sobre el proceso de escritura de éste último, sin embargo, ellos sólo daban noticias superficialmente de la vida personal de él, de cuestiones que no me interesaban. Aunque a decir verdad, la vida del susodicho escritor estaba plagada de buenas nuevas: compromiso matrimonial, nuevo libro publicado, un premio literario. Cosas que me alegraban y a la vez dejaban un tanto indiferente.

¿Karla, le digo que le envías saludos, según lo que hablamos?, pregunta mi camarada. ¡A ese loco antipático vanidoso no le mando nada; tú y yo no hablamos nada sobre saludar!, contesté. Entonces mi compinche, como si hubiera alejado un poco el teléfono de su rostro, casi grita: ¡Ray, te mandan saludos!

¡Qué no le mando nada y, puñeta, no hables por mí!, dije entre dientes.

¡Karla te desea lo más lindo, lo mejor, de lo mejor! ¡Los mejores, mejores deseos, Ray!, continuaba el interlocutor según un corrientazo frío me bajaba por la espalda y yo apretaba con fuerza el celular.  

Lo mejor de lo mejor, lo mejor de lo mejor, lo mejor de…, canturreaba mi amigo, hasta que ambos lados de la conversación telefónica quedaron en silencio durante varios segundos.

III.

¿Karla, halo?

Silencio.

Sí, dile que lo mejor…

Silencio.

Él dice que, lo mejor…

Tono.

viernes 2 de septiembre de 2011

Certamen nacional de poesía para escritores inéditos (Puerto Rico)

La Asociación de Graduadas de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Cabo Rojo
te invita a participar de su 
Certamen de Poesía

El periodo de inscripción es del 25 de junio hasta el 30 de octubre de 2011.
Pueden participar personas mayores de 18 años nacidas en Puerto Rico
y/o residentes legales de la Isla, que nunca hayan publicado poemas en Puerto Rico o en el extranjero. Habrá premios en metálico.

Para más información sobre las bases del certamen, favor de llamar a los siguientes números de teléfono: (787) 851-1104, (787) 851-5826 y (787) 851-5641.

lunes 29 de agosto de 2011

El Salón Literario Libroamérica en Puerto Rico anuncia sus próximos talleres

TALLER DE CRÓNICAS LITERARIAS CON EDGARDO RODRIGUEZ JULIÁ

Para todos aquellos que quieran aprender a dominar este género literario que combina ensayo, relato y memoria. Rodriguez Juliá ha escrito 13 libros entre los que se encuentran La renuncia del héroe Baltasar (1974), Las tribulaciones de Jonás (1981), El entierro de Cortijo (1982–1983), Una noche con Iris Chacón (1986), Peloteros (1996) y Álbum Familiar (1988).  Es una oportunidad única para tomar clases con uno de los mejores exponentes de las letras puertorriqueñas.

El taller se ofrecerá del 20 al 29 de septiembre en los salones de la Casa Biblioteca Concha Melénez, 1400 Vilá Mayo (cerca de la parroquia Stella Maris) de 6:30 a 8:30 pm. Cupo limitado para 15 personas. Tiene un costo de $350.00. Para información adicional o matrícula, favor de escribir a: talleressllapr@gmail.com o pagar en nuestra página www.salonliterariolibroamerica.org.

Cupo limitado a 15 personas****
. (ya te mande la foto)
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TAMBIEN OFRECEREMOS:

OCTUBRE A DICIEMBRE 2011

CUENTO II
    sábados 1-29 oct. 10:00am    18 ESTUDIANTES    $250

POESÍA I
    Viernes 30- sept al 28-oct. 6pm    18 ESTUDIANTES $250

REDACCIÓN CREATIVA     29 sept-27 octubre 6pm   18 ESTUDIANTES   $250

NOVIEMBRE-DICIEMBRE  

CUENTO II
    5 nov-3 dic sábados 10:00- 12:00am     18 ESTUDIANTES    $250

POESIA II
    3-nov al 1-dic jueves 6:30-8:30 pm      18 ESTUDIANTES    $250

GUIONES 
2-30 nov.  miércoles 6:30-8:30pm         18 TALLERISTAS    $350
Salón Literario Libroamérica en Puerto Rico
Organizadores del Festival de la Palabra 
 
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Mayra Santos-Febres

mayra.santosfebres@gmail.com

www.festivaldelapalabra.net


Casa Biblioteca Concha Meléndez
Calle Vilá Mayo 1400
Condado, Santurce, Puerto Rico

domingo 28 de agosto de 2011

'The Stranger Song'

'The Stanger Song' es una de mis canciones favoritas del también poeta y novelista Leonard Cohen; la misma pertence a su primer disco, "Songs of Leonard Cohen" (1967). No recuerdo cuándo escuché esta canción por primera vez, pero siempre me ha parecido mágica. Él toca esta tonada con una guitarra flamenca. ¡'Stranger' Cohen es maravilloso!




"But now another stranger seems  
to want you to ignore his dreams
as though they were the burden of some other
[...]  
You realize, he's only advertising one more shelter
and it comes to you, he never was a stranger
[...]  
I told you when I came I was a stranger." 


- "Stranger Song" fragmento 

viernes 26 de agosto de 2011

Entre café, Van Booy, Tóibín y Bezzubikoff

Hace unos días vi un vídeo de una entrevista al escritor galés Simon Van Booy. En dicha grabación él habla, entre otras cosas, del papel que juega el talento de un autor en el resultado final de sus textos. Van Booy considera que la determinación o constancia en el carácter de un escritor es más importante para su escritura que el talento de éste. De hecho, Simon confiesa tener más determinación que talento.

Escuché una vez el escritor irlandés Colm Tóibín decir que prefiere sacar provecho de sus limitaciones a ampararse de sus facultades. También, añadió que suele tener en cuenta sus debilidades con tal de no ceder a éstas (como dormir horas extras, pasar la mañana en la cama en vez de estar trabajando).

Estos días, en los que tras despertar enciendo el ordenador para escribir unas líneas mientras hierve el café, en lugar de permitir que la ansiedad o el temor frene el comienzo de mi jornada de escritura (que suele ser el periodo más tenso y difícil) o prender un cigarrillo, he optado por repetir estos versos del libro “Crónica del adiós” de Evgueni Bezzubikoff, un poemario que el poeta me envió recientemente desde Ossining, N.Y.:

Me doy el valor de equivocarme.

Te escribo.

Así paso horas equivocándome, en un estado de alteración pero, a fin de cuentas, con una extraña paz. A veces se me quema el café; a veces me sobra el cansancio durante las pocas horas que en ocasiones tengo para escribir. Sin embargo, me conformo con algunas certezas: que en la noche dormiré mejor, aunque sea por pocas horas y que antes de ese reposo seré feliz por unos momentos, pensando en cuánto me habré equivocado hoy.

"La lucha constante" de Algodón Egipcio



¡Excelente escuchar a este músico venezolano durante las tardes de lectura (especialmente de poesía)!

jueves 25 de agosto de 2011

Presentación de la antología "El Tejedor en… Nueva York"

Nueva poesía de Iberoamérica en Nueva York, de Isabel Cadenas Cañón y Javier Molea.   

Viernes 16 de Septiembre, 7:00 P.M.
en la librería McNally Jackson Books

Presentación a cargo de Claudio Iván Remeseira

Editor: Juanje Sanz Morera  
  
Poetas: 
Urayoán Noel, Felipe Martínez Pinzón, Manuel Fihman, Ernesto Estrella Cózar, Patricia Fernández Pacheco, Marcos Wasem, Karen Sevilla, Soledad Marambio Castro, Natalia Aristizábal-Betancur, Gema Santamaría, Karina Claudio, Marlène Ramírez-Cancio, Diego Vargas, Yarisa Colón Torres, Carlos Aguasaco, Aída Gil, Evgueni Bezzubikoff.

Isabel Cadenas Cañón (Basauri, Bizkaia, 1982). Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto, máster en Estudios teatrales por la Universidad París 3 Sorbonne Nouvelle, y MFA en Creación literaria por la New York University. En la actualidad realiza su doctorado en esa misma universidad. Cursó estudios de posgrado en la Universidad de California, San Diego, y trabajó como gestora cultural en Buenos Aires. Su libro de poemas Irse (Vitruvio, 2010) fue el ganador del III Certamen de poesía joven Caja de Guadalajara - Fundación Siglo futuro. Textos suyos se han publicado en varias revistas estadounidenses, españolas y latinoamericanas y han sido traducidos al inglés. Se dedica a la fotografía y a la traducción. Su obra fotográfica se ha expuesto en galerías de España y Estados Unidos. Ha traducido a varios poetas estadounidenses y latinoamericanos al euskera, al castellano y al francés. Es Insigne Vaivodesa del Longevo Instituto de Altos Estudios Patafísicos de Buenos Aires (LIAEPBA). Vive en Brooklyn, Nueva York.

Javier Molea (Montevideo, 1969) Cursa la carrera de Letras en la UDELAR. En los años 90 trabaja como crítico literario y para editoriales uruguayas hasta fundar la librería nocturna Bangladesh en Milenio Dance Club. Publica y edita el sitio literario laciudadletrada.com  (2004-2010) en Nueva York. Director del área de Español en McNally Jackson Books desde 2005. 
Es miembro fundador de Los Salieris del Arúspice (Montevideo, 1993).

McNally Jackson Books
52 Prince Street, New York, N.Y.
(entre Lafayette & Mulberry, a pasos de la parada Spring Street del tren 6, Broadway-Lafayette en los trenes BDFM, Prince Street en el N Y el R, y Bowery en la parada para el J y el Z)
Teléfono: (212) 274-1160
New York  City, N.Y. 10012 (mapa)